En la carta, el Sol representa la “personalidad” y nuestros esfuerzos para desarrollar un ego fuerte y vital. La mayoría de las personas no son aun personalidades. La definición esotérica de personalidad es:
“Una personalidad es quien actúa coordinadamente debido a sus dotes, a la estabilidad relativa de su naturaleza emocional y a un completo y sano sistema glandular. A esto lo favorece su anhelo de adquirir poder y las adecuadas condiciones ambientales” (Psicología Esotérica II, Pág. 136).
La mayoría de las personas no han estabilizado o coordinado varios aspectos de sus naturalezas y son, por lo tanto, “personalidades en desenvolvimiento”. Este desenvolvimiento debe ocurrir antes que pueda tener lugar cualquier trabajo espiritual.