Fórmula

FÓRMULA DE MEDITACIÓN
Para Desarrollar la Concentración
(Del Intelecto a la Intuición, pág.85)

  1. Lograr control y comodidad física.
  2. Procurar que la respiración sea rítmica y regular.
  3. Visualizar el triple yo inferior (físico, emocional y mental):
    a) En contacto con el alma.
    b) Como canal para la energía del alma, que por la mente llega directamente al cerebro, desde donde puede controlarse el mecanismo físico.
  4. Concentrarse definidamente, aplicando la voluntad. Esto implica el esfuerzo por mantener la mente fija en cierta fórmula de palabras, de modo que se aclare en la conciencia su significado, no las palabras, ni el hecho de que estamos tratando de meditar.
  5. Pronunciar con atención enfocada, lo siguiente:

«Más radiante que el sol, más puro que la nieve, más sutil que el éter, es el Yo, el
espíritu que reside en mi; Yo soy Ése Yo. Ése Yo soy Yo».

  1. Concentrarse sobre las palabras: «Dios, tú me ves«. No debe permitirse a la mente vacilar cuando se concentra en su significación, significado e implicaciones.
  2. Deliberadamente debe finalizarse la tarea de concentración diciendo, con la mente reenfocada en las ideas subyacentes, la afirmación final:

«Hay una paz que a toda comprensión trasciende; reside en los corazones de quienes
viven en lo Eterno. Hay un poder que todas las cosas renueva; es el que vive y se
mueve en quienes saben que el Yo es uno».

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